Hace más de una semana que cerró el mercado de fichajes, pero el Málaga sigue explorándolo por obligación. Después de concluir la ventana de incorporaciones con las 25 fichas profesionales ocupadas, parecía que no se darían más incorporaciones hasta el mes de enero, salidas mediante. Sin embargo, los infortunios han forzado a los costasoleños a repensar la situación. Es entonces donde ha aparecido el nombre de Anthony Martial, avanzado por Matteo Moretto y confirmado por este medio.
Julen Lobete sufrió una rotura de los ligamentos cruzado anterior y colateral externo, mientras que Aarón Ochoa se ha visto obligado a operarse tras no funcionar el tratamiento conservador ante su lesión de menisco. Estas dos bajas, sumadas a la de Haitam Abaida, dejan realmente mermada la posición de extremo izquierdo. Ahí aparece el francés.
No es un jugador de banda al uso, aunque es cierto que ha llegado a actuar en esa posición durante su trayectoria. A sus 30 años y después de un infructuoso paso por Monterrey, busca nuevo acomodo y podría se Málaga el destino. Con experiencia en España tras un periplo en el Sevilla que dejó frío a cualquiera que se prestase (un gol en 12 partidos), fue el bombazo del Manchester United en el verano del 2015, llegando procedente del Mónaco a cambio de 60 millones de euros. Tras cerrar su estancia en Old Trafford con la mencionada cesión al Pizjuán entre medias, jugó una temporada en el AEK Atenas (nueve goles y dos asistencias en 23 duelos) y otra en Monterrey, donde quedó apartado por negarse a jugar un partido.
Diferencias económicas... ¿salvables?
Tal y cómo ha podido conocer Zona Mixta, el contacto entre Martial y el Málaga es real. El galo ha sido ofrecido a la entidad de Martiricos, que lo está evaluando. Más allá del encaje futbolístico, en el que puede actuar tanto de punta como caído a la malograda banda izquierda de La Rosaleda, está el apartado económico. Hay evidentes disparidades entre lo que ha percibido Martial en su última experiencia azteca y lo que puede ofrecer el equipo boquerón. Es por ello que, cuadrando los malaguistas la oferta al atacante en su escala salarial, deberá ser Martial el que acceda a rebajar sus pretensiones monetarias sustancialmente para poder acabar desembarcando en la Costa del Sol.




