El Real Betis Balompié regresó de Balaídos con un punto y una asignatura pendiente: recuperar su eficacia ofensiva. El empate sin goles frente al Celta puso fin a una dinámica de 22 encuentros consecutivos viendo puerta, una racha que se prolongaba desde el pasado 4 de abril, cuando el cuadro heliopolitano tampoco logró marcar ante el Espanyol. El equipo dirigido por Manuel Pellegrini encontró dificultades para generar peligro durante buena parte del encuentro y terminó pagando su falta de acierto en las ocasiones más claras.
El resultado dejó una sensación agridulce para los béticos. Si Álvaro Valles tuvo que intervenir en varias ocasiones durante la primera mitad para evitar que los locales se adelantaran, tras el descanso fueron los verdiblancos quienes dispusieron de las mejores oportunidades. Sin embargo, ni Nelson Deossa ni Troy Parrott encontraron el camino del gol, lo que impidió al equipo transformar su mejoría en la segunda parte en una victoria.
La ausencia de Cucho condiciona el ataque
Una de las principales preocupaciones del técnico chileno pasa por encontrar una solución a los problemas que está teniendo el equipo en la posición de delantero centro. La lesión de Cucho Hernández, sufrida en el encuentro frente al Barcelona, ha obligado al 'Ingeniero' a modificar sus planes y probar distintas alternativas en la parcela ofensiva.
Ante el Celta, el técnico apostó de inicio por Deossa, un futbolista polivalente que ya había desempeñado funciones más adelantadas durante la pretemporada. La decisión no terminó de dar resultado. El colombiano tuvo una oportunidad para adelantar al conjunto de Heliópolis, pero su disparo acabó estrellándose en el larguero antes de que el balón quedara bajo el control de Radu.
La falta de un referente ofensivo también se hizo notar en la primera mitad, cuando el equipo verdiblanco encontró dificultades para imponerse en los duelos y generar situaciones claras cerca del área rival. Por eso, con Cucho fuera de los terrenos de juego, Pellegrini deberá seguir buscando alternativas mientras espera la recuperación del colombiano.
Parrott busca recuperar el gol
La otra gran cuestión está en el momento que atraviesa Troy Parrott. El delantero irlandés no marca con el Real Betis desde sus goles ante el Real Madrid y el Lille, una sequía que ya alcanza los ocho encuentros. Aunque durante el parón internacional consiguió cuatro tantos con su selección, todavía no ha logrado trasladar ese acierto a la entidad verdiblanca.
En Balaídos, el atacante tuvo en sus botas una ocasión inmejorable para romper el empate. En el tiempo añadido, una buena acción colectiva culminó con un pase de Giovani Lo Celso que dejó a Parrott en una posición favorable, pero su remate terminó fuera. Una oportunidad que pudo cambiar el desenlace del partido y que volvió a dejar en evidencia la falta de contundencia bética en los metros finales.
Pellegrini había explicado su decisión de darle descanso después de los compromisos internacionales del irlandés. No obstante, la ausencia de Cucho y la falta de gol de sus alternativas obligan al entrenador a seguir ajustando las piezas de su ataque. En ese escenario, el regreso de Aitor Ruibal también puede ofrecerle otra posibilidad para encontrar soluciones.
Pese al tropiezo ofensivo, el Betis no se marchó de Vigo sin motivos para el optimismo. El equipo sumó fuera de casa, firmó su quinta portería a cero de la temporada y alcanzó los 20 puntos en diez jornadas, igualando su mejor arranque liguero en cuanto a puntuación. Ahora, el reto pasa por recuperar la eficacia en ataque para que esa solidez defensiva se traduzca también en más victorias.





