La victoria de España sobre Croacia de este martes en el Ramón Sánchez-Pizjuán vuelve a confirmar dos realidades que parecen inamovibles a día de hoy: que la Roja es la mejor selección del mundo y que el estadio del Sevilla Fútbol Club es un lugar fetiche para el combinado nacional. Con la de esta semana, son 26 visitas del combinado nacional al feudo nervionense que tienen un balance difícilmente mejorable: 21 victorias y cinco empates con 63 goles a favor y solamente siete en contra desde 1964.
De Irlanda a Croacia
La primera vez que la selección española disputó un encuentro en el Sánchez-Pizjuán fue el 11 de marzo de 1964 en un partido ante la República de Irlanda que terminó con victoria por cinco a uno para los locales. Amancio y Marcelino, ambos por partida doble, y Fusté dieron la victoria al combinado nacional en los cuartos de final de aquella Eurocopa que terminaría ganando la Roja, por primera vez en su historia, en Madrid frente a la URSS. Desde entonces, cada vez que España visita el estadio del Sevilla parece imposible verla hincar la rodilla.
Buena prueba de ello fue su estreno como local tras conseguir la segunda estrella el pasado verano en Estados Unidos. Los de Luis de la Fuente demostraron su superioridad en el primer minuto del encuentro gracias a un tanto de Lamine Yamal que ponía por delante al combinado nacional. Pese al empate de Croacia, el jugador del Fútbol Club Barcelona volvería a ver puerta en un encuentro donde también anotaron Marc Pubill y Nico Williams, este último para desatar la locura de forma definitiva en los últimos compases del choque.
Jugador número 12
Como luce en el mosaico de la grada de Preferencia del Ramón Sánchez-Pizjuán, a la afición del estadio sevillista se la conoce como el 'Jugador número 12' de la selección española desde el citado encuentro frente a la República de Irlanda, título otorgado por el Andrés Ramírez, quien fuera en aquel momento secretario general de la Real Federación Española de Fútbol. Aquello fue gracias a, según las crónicas de la época, la actuación de un público que el mandatario consideró "era el mejor de toda España" tras llevar en volandas al combinado nacional en el primer trofeo de su historia.





