Este domingo, un acto en Sevilla ha reunido a tres leyendas históricas del Sevilla Fútbol Club como son Davor Suker, Jesús Navas e Ivan Rakitic. Con Cristóbal Soria, mítico delegado del conjunto nervionense, ejerciendo de maestro de ceremonias, los jugadores han compartido una charla previa al encuentro del próximo martes que enfrentará a España y Croacia en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Esta charla ha servido al que fuese delantero del cuadro hispalense para regresar a una ciudad que considera "el mejor sitio para jugar al fútbol".
Rico y amado
"Estoy encantado de estar en Sevilla siempre, porque mi corazón siempre está lleno aquí", reconocía emocionado un Suker que considera la capital hispalense "mi segunda casa". "Mi trabajo era marcar muchos goles y me ha encantado siempre, hasta en el futbolín", aseguraba sonriente el delantero antes de dejar una frase para el recuerdo de los presentes: "Soy un hombre muy rico, pero porque he llegado al aeropuerto y el policía nacional, el taxista, mi frutero que me regalaba melones cuando marcaba".
Confiado en dar la sorpresa
Cuestionado acerca del choque del próximo martes, Davor Suker se mostró consciente del rival al que se enfrenta su Croacia natal, aunque quiso dejar una advertencia sobre lo que puede ocurrir en un Ramón Sánchez-Pizjuán que ha colgado el 'no hay billetes' para el primer partido como local de la flamante campeona del mundo: "Tenéis un equipazo, un gran entrenador y una gran afición pero ojalá que os relajéis, porque nos venimos arriba cuando nos subestiman".
El recuerdo de un héroe
Nadie en el Sevilla Fútbol Club que lo viviera olvida a un jugador que se marchó por la puerta grande del conjunto blanquirrojo. Corría el curso 1995/1996 cuando, ya concentrado con su selección, Suker tomó un avión privado de vuelta a la capital hispalense para disputar la última jornada de LaLiga y confirmar la salvación del que iba a dejar de ser su equipo ese mismo verano. Un triplete al Salamanca que instauró el estado de felicidad en Nervión y terminó por forjar una leyenda que aún perdura en el tiempo.





