El Sevilla FC sigue intentando digerir la dura derrota cosechada en el Coliseum en la tarde del domingo. Los nervionenses dilapidaron sus opciones de victoria en una pésima segunda parte en la que no consiguieron hacer bueno el gol de Kike Salas que les adelantó en el marcador mediada la primera mitad.
Los goles de Enes Unal, el segundo tras una discutida acción arbitral en la que el colegiado principal obvió la decisión del asistente por una posible falta sobre Manu Bueno, y Mangala dieron la vuelta al choque y dejaron al Sevilla con la miel en los labios en un choque donde sumar hubiese supuesto distanciarse de sus perseguidores y seguir mirando a la zona alta de la tabla.
Similitudes con la derrota ante el Mallorca el año pasado
La derrota, tras un gran arranque de curso donde el equipo compitió en todos los partidos, avivó fantasmas del pasado y en el recuerdo encendió las alarmas del duelo ante el Mallorca de la pasada campaña en la que los nervionenses cambiaron su buena dinámica del inicio de curso.
En aquella ocasión el cuadro sevillista también recibía a un equipo muy tocado, que llegaba al Ramón Sánchez-Pizjuán como colista y con Arrasate en la cuerda floja. Los nervionenses se adelantaron en el marcador con un gol de Rubén Vargas, pero el conjunto bermellón le dio la vuelta al marcador en una segunda parte para olvidar.
Aquel duelo estuvo marcado por la lesión tempranera de César Azpilicueta, que comenzó aquel día un calvario de lesiones que le acompañaron todo el curso y que acabaron precipitando su retirada al final del pasado curso. El duelo en Getafe también supuso un problema en cuanto a lesiones se refiere, con la lesión de Isaac Romero y las molestias de Fofana, que tuvo que abandonar el campo mediada la segunda mitad.
El viernes, una oportunidad para volver a la senda correcta
El fútbol, eso sí, no da tregua a los pupilos de Luis García Plaza, que quieren volver a sonreír este próximo viernes ante su afición. El conjunto nervionense abrirá la 12ª jornada liguera ante un Deportivo Alavés que acumula siete jornadas sin vencer tras un gran arranque de curso de la mano de Quique Sánchez Flores, que regresa a la que fue su casa.
El Sevilla FC medirá su capacidad de reacción ante un equipo que no pasa por su mejor momento en busca de espantar fantasmas del pasado curso. A la derrota ante el Mallorca la pasada campaña le acompañó una pésima racha de resultados con tan solo un triunfo en los seis siguientes duelos, donde los nervionenses solo sumaron 4 puntos que le obligó a mirar a la zona baja.
El duelo del viernes en Nervión también servirá para ver si este Sevilla ha dejado atrás los fantasmas de cursos anteriores. Los chicos de Luis García Plaza quieren volver a la senda correcta y sumar tres puntos que les coloque con 20 en la competición doméstica, antes del segundo parón internacional del curso que servirá de previa del primer derbi del año. Ante el Alavés habrá mucho más que tres puntos en juego.





